La codependencia, o dependencia emocional, comparte varias características con las demás formas de dependencia o adicciones; la diferencia fundamental es que ésta se desarrolla hacia otra u otras personas.
Aunque no ha sido reconocida sino hasta hace solo algunos años; su frecuencia es cada vez mayor en la población.
Podríamos decir que la codependencia es una adicción al amor y la aceptación de de los demás, a su reconocimiento y mirada. Se otorga al otro mayor importancia que al sí mismo, y se construye una seudo-imagen que sirva al propósito de agradar y simpatizar.
El codependiente busca constantemente la aprobación y validación de los demás; él “es” en función ellos. Suele existir también preocupación excesiva hacia estos (ya sean amigos, familiares, o pareja); junto a una necesidad por controlar su conducta. Además se observan: dificultades para establecer y mantener relaciones saludables; sentimientos de incapacidad personal, baja autoestima, conductas compulsivas y depresión.
La codependencia no sólo limita la libertad individual y el desarrollo de relaciones saludables, sino también la capacidad de elegir y ser feliz.