Cuando nace el primer hijo de una pareja, la etapa de formación de ésta finaliza, y comienza otra etapa, la familia con hijos pequeños. Al rol de esposo y esposa, se sumará otro: el de padre y madre. A su vez la familia quedará conformada ahora por dos subsistemas: el conyugal-parental y el filial.
En este momento, los padres deben hacer frente a toda una serie de cambios que desequilibrarán la estructura y las pautas de conducta que se habían establecido anteriormente. Otros desequilibrios aparecerán si la paternidad o maternidad genera conflictos en algunos de los miembros.
Las tareas de esta etapa, de acuerdo a Minuchin, consistirán en:
- Reorganizar el subsistema conyugal; creando nuevas pautas de conducta e interacción, renegociando expectativas y roles y acordando nuevas diferencias.
- Negociar los nuevos contactos con el exterior; como por ejemplo con primos, abuelos, escuela, etc.
- Crear nuevos métodos adecuados para mantener el control de las vinculaciones con el niño, a la vez que estimular el crecimiento de éste.
Si la familia con hijos pequeños puede llevar a cabo estas tareas, podrá disfrutar del nuevo integrante en un ambiente de tranquilidad y calma; aunque el nacimiento de otro niño pueda perturbar el equilibrio logrado.