Robert Sternberg sostiene que las bases del amor son tres: la intimidad, la pasión y el compromiso. Ellas funcionan a modo de trípode, sobre el que se asentaría el “amor total”.
La intimidad, para este autor, haría referencia al sentimiento de estar cerca de otra persona, de conocerla y confiar en el ella; la pasión representaría el aspecto motivacional, el impulso y la atracción; y el compromiso, sería el componente pensante del amor, aquello que permitiría mantener la relación estable, a lo largo del tiempo, y superar las dificultades que aparecieran. Estos tres componentes estarían presentes en toda relación amorosa, aunque en diferentes proporciones. El “amor a primera vista”, por ejemplo, quedaría explicado como un tipo de amor con un fuerte componente de pasión, pero una débil proporción de compromiso. Contrariamente, las magnitudes en las bases del amor de una pareja con treinta años juntos, variarían posiblemente como un alto grado de compromiso e intimidad, y un bajo grado de pasión.