Los adolescentes de hoy no son muy diferentes a los de los ayer; aunque así lo creamos. Desde que surgió la adolescencia como el período de “transición” de la infancia a la adultez, la rebeldía ha sido su hilo conductor. En épocas pasadas la rebelión tal vez pasó por en la igualdad entre los sexos o en la simple libertad de pensamientos; en la actualidad el eje parece ser la falta de preocupaciones hacia el futuro.
De acuerdo a algunos estudios realizados, gran porcentaje de jóvenes (de entre 16 y 18 años) tienen un alto grado de descreimiento y desesperanza en relación a las posibilidades futuras; creen en vivir el presente, sin planificar a largo plazo. Sin embargo, esto no acarrea ningún tipo de angustia o depresión; por ello los estudiosos hablan de pasatismo, entendido como una actitud de “dejar pasar” el tiempo, sin embarcarse en proyectos a futuro.
Estas características de los adolescentes de hoy, contrastan con otra postura encontrada: la preocupación hacia los demás. La mayoría de los jóvenes estudiados, revelaron una marcada disposición ha brindarse hacia los demás; contrapesando el marcado individualismo de la sociedad actual.