Varios estudios retratan los cambios sucedidos luego del nacimiento del primer hijo. Victoria Hidalgo los ha reunido, y enumera los siguientes:
- Alteraciones en los hábitos cotidianos. Las parejas estudiadas revelaron variaciones en las pautas de sueño, el tiempo libre, las relaciones sexuales, la intimidad emocional, el tiempo con los seres queridos, la distribución y el gasto de dinero, entre otras.
- Repercusiones en la identidad, el autoconcepto y la autoestima. Al parecer, el nacimiento de un hijo conlleva una sensación de maduración personal, y el inicio de una nueva faceta: el yo como padre o madre.
- Adopción de roles de género más tradicionales. Con la venida del bebé los cónyuges se adhieren a roles masculinos y femeninos más tradicionales; la mujer como soporte emocional de la familia, y el varón como proveedor.
- Modificaciones en la relación con el entorno. Se experimenta un acercamiento en el vínculo con los propios padres; y se busca y recibe apoyo en nuevas personas.
- Conflictos en la actividad laboral. La disputa entre continuar trabajando o quedarse en la casa para cuidar del bebé, suele ser una decisión angustiante y difícil de tomar para la mujer.
El impacto de los cambios por el nacimiento del primer hijo variarán de una a otra pareja; pero en todos los casos, será necesario un ajuste a la situación y al nuevo rol.