Lo que parecía un absurdo hace 20 o 30 años atrás, hoy se ha convertido en una realidad cotidiana. Cada vez son más los varones que deciden hacerse cargo de sus hijos, sin una mujer a su lado que los apoye, y convertirse en padres solteros.
Bien sea porque la madre de los niños se marchó, o porque ya no está en este mundo; muchos varones deciden cuidar solos a sus niños, sin entregárselos a terceros o volver a casarse rápidamente, como sucedía tan comúnmente años atrás.
Esta transformación puede obedecer principalmente al cambio acaecido en la sociedad a partir de los años 70; cuando se comienza a pensar en el padre de familia como algo más que un simple proveedor y sostén económico.
La flexibilización en el rol paterno, abrió las puertas a nuevas formas de vida familiar; trayendo como corolario el acercamiento emocional entre padres e hijos.
Los padres solteros ya no son noticia, ni provocan asombro; pero no debemos dejar de recordar que esta nueva categoría social, es un avance hacia la salud de todos los seres humanos.