Más allá de lo que significa evaluar, y de los distintos tipos de evaluación existentes, todas las evaluaciones poseen aspectos en común; en otras palabras, todo proceso evaluativo implica, de manera genérica:
1. Un relevamiento de la información, resultado de la producción del evaluado.
2. Un examen de dicha información recaudada, de acuerdo a un determinado marco de referencia, con el cual se leerán y analizarán los datos.
3. La elaboración de conclusiones a las que se ha arribado, como producto de dicho análisis.
4. La comunicación de esas conclusiones a todos los actores pertinentes e implicados en este proceso.
5. La toma de decisiones, y la realización de acciones, para operar sobre los procesos y resultados.
Todos estos aspectos se encuentran presentes en cualquier evaluación; más aún, algunos teóricos han podido definir dos perspectivas que abarcan la multiplicidad de significados y clases de evaluación. Una tiene que ver con el hecho de medir, contar, cuantificar; es decir, con lo cuantitativo. La otra, tiene que ver con acciones como estimar, apoyar, apreciar; es decir, con lo cualitativo. La primera perspectiva se relaciona con la noción de la enseñanza como técnica; mientras que la segunda se apoya en la idea de la enseñanza como arte.
Por lo tanto, si debemos dar una definición de lo que significa evaluar; podemos decir que, es una actividad destinada a recaudar información, analizarla y obtener conclusiones que nos permitan tomar decisiones sobre aquello que se evaluó, o sobre quienes fueron evaluados.