De acuerdo a estudios realizados, varios factores pueden incrementar o atenuar la satisfacción en la paternidad; entre ellos se destacan como los más importantes:
- El género. La mujer recibe mayor impacto de la paternidad, en comparación con el varón; tanto a nivel psicológico como fisiológico.
- La edad. Los jóvenes-adolescentes se verían en desventaja a la hora de ser padres, en relación a personas mayores, dada su inmadurez emocional. Las últimas investigaciones señalaron los 32 años como la edad óptima para tener hijos.
- La personalidad. La madurez, la estabilidad emocional, una alta autoestima, el auto-control y la adopción de roles flexibles; facilitan una mejor adaptación a la paternidad.
- Las capacidades cognitivas. La habilidad analítica, la toma de decisiones y resolución de problemas, y la adopción de diferentes perspectivas; favorecen el ajuste a esta nueva etapa de cambios.
De la preponderancia de estos factores, y la capacidad de revertirlos, dependerá que se alcance la satisfacción en la paternidad.