Se denomina síndrome de agotamiento, o burn-out, al conjunto de manifestaciones que expresan extenuación emocional, reducción de la motivación para continuar con la labor diaria y sensación de impotencia. Este síndrome de observa, particularmente, en todas aquellas profesiones denominadas “de servicio” (como por ejemplo: medicina, enfermería, docencia, psicología, etc.). Se sostiene que el origen de dichas manifestaciones son las demandas constantes que las personas de estas profesiones deben atender diariamente.
La expresión burn-out (en inglés) se traduce como “estar quemado”; y trata de expresar la sensación de “no poder dar nada más a los demás”, y quedar insensibilizado frente a los problemas de las personas que demandan ayuda (kornblit).
Afortunadamente, el síndrome puede prevenirse; algunas medidas son: tomarse un descanso de algunos días, reducir las horas de trabajo, emprender la práctica de algún deporte o hobby, romper de alguna manera con la rutina diaria. El síndrome de agotamiento puede llevar a una persona a renunciar a su trabajo si no es atendido a tiempo.