El mayor exponente de la Teoría conductista o conductismo es John Watson. Éste se interesó por el estudio experimental en niños, como una manera de conocer los mecanismos mediante los cuales las personas aprendían. Algunos de sus seguidores, pudieron llegar a demostrar que es posible producir aprendizajes por condicionamiento desde los primeros días del nacimiento.
El condicionamiento, definido de manera genérica como un aprendizaje de respuestas a partir de un estímulo al que queda asociado; puede diferenciarse en condicionamiento clásico, el cual consta en asociar un estímulo cualquiera a una respuesta innata (recordemos el conocido ejemplo de los perros de Pavlov); y el condicionamiento operante, consistente en recompensar una conducta espontánea con la finalidad de reforzar su repetición y/o aparición. Este último tipo de aprendizaje, es muy utilizado en la actualidad por pedagogos y asesores familiares.
La teoría conductista rechaza la idea de los innatistas, al sostener que el ser humano puede moldearse completamente.